Urbanizaciones de lujo madrileñas, ¡con la que está cayendo!

El otro día coincidí con Pablo, que además de compartir el hobby de las maquetas conmigo, es un estupendo agente inmobiliario. Me contaba que en su trabajo, últimamente estaba harto de enseñar casas a parejas jóvenes que estaban interesadas en comprar y después, a la hora de hablar con los bancos, las condiciones que les ponían les hacían echarse para atrás.

Una gran pena, sobre todo para los compradores, ya que entiendo perfectamente ese momento de ilusión, cuando crees haber encontrado tu hogar, tu casa perfecta y después llevarte el chasco de que no te la puedes permitir. Y por eso se abre el debate… ¿Realmente es culpa del banco que ahora no dan las facilidades de hace años, o es que realmente hace unos años la gente compraba casas con un nivel de riesgo de impago muy alto? En mi opinión es un círculo vicioso que venimos arrastrando desde hace una temporada, ya que todos, absolútamente todos los bancos, preferían arriesgarse con las hipotecas porque era su principal arma de financiación.

Desde luego, María Teresa Campos no tiene este problema. La artista quiere estar cerca de su hija y se ha comprado un ático (compuesto de dos pisos) en una urbanización muy conocida en la capital. El poder adquisitivo en España sigue estando, no es que haya habido una fuga de capital, sino que cada vez el dinero se concentra más y más en la misma gente.

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¿Por qué digo esto? Porque en las urbanizaciones de lujo madrileñas se ve un patrón diferente. Por regla general, quien va a visitarlas, tiene el poder adquisitivo suficiente para pagarlas sin mucho riesgo (quien no las paga en efectivo en el mismo momento de la transacción…). Banqueros, directivos de empresas, y hombres y mujeres de éxito son sus principales compradores.

Desde un blog de lujo nos muestran una pequeñísima parte de estas edificaciones, que sin duda, nos dejan a todos boquiabiertos… ¡Quién las pillara! Bueno… mejor dicho… quién tuviera tanto dinero como para poder permitírselas. No es tanto el “donde vive” sino el “si puede permitírselo”.

Recuerdos de campamentos…

Ahora resulta que también hay campamentos de Navidad. Que igual siempre ha habido, pero yo me acabo de enterar. Me parece una buena idea porque los niños están de vacaciones y generalmente los padres trabajan esos días, así que es más cómodo para todos si pueden estar ahí, verdad?

El caso es que viendo esto me ha dado por recordar los campamentos a los que fui cuando era pequeño. Los recuerdo con cariño. A los dos primeros fui con un amigo de clase. Íbamos a todo juntos e imagino que nuestros padres nos enviarían ahí también juntos. Era en la naturaleza, en plan tienda de campaña, excursiones, letrinas… el primer año lo recuerdo con más angustia, no me gustaba la comida, ni dormir en el suelo, ni ducharme en el río, era todo diferente y yo me recuerdo muy pequeño para todo eso. El segundo año fue mejor, sí. Recordando los dos sólo me acuerdo de lo bueno, de las canciones, las hogueras, es muy típico, pero es verdad. Lo pasábamos bien jugando.

Siendo un poco más mayor fui a otro que era en un pueblo de interior. Hacíamos también muchos juegos, gymkanas por el pueblo, muchas canciones, ahí hice muchos amigos, tenía más edad y tengo más recuerdos, me acuerdo de los monitores, del albergue, fue muy muy divertido. Ese sí lo guardo a buen recaudo en mi memoria.

Ahora hay campamentos de todo. De surf, de rock, campamentos de inglés, de francés, de alemán, para niños con necesidades especiales, y me parecen iniciativas muy positivas para los niños. Les ayudan a desarrollar muchas cosas, capacidades, habilidades, aprenden a convivir y comunicarse, son pocos días pero son intensos y con muchas cosas por aprender.

Los de idiomas también me resultan muy interesantes. Las actividades se imparten en otra lengua y eso ayuda mucho a los niños a que aprendan y sepan comunicarse en otros idiomas, eso es muy beneficioso para su futuro y su formación.

Y luego, es que te lo pasas bomba, los juegos, las canciones, las bromas, en un campamento hay sitio para todo y para todos, y se trata de vivir al máximo la experiencia en buena compañía y quedarse con todo lo bueno que se aprende y se disfruta ahí, de la naturaleza, las personas, las vivencias.

Soy retro, viejuno, vintage

Según más mayor me hago más viejuno me siento. Pero viejuno en el buen sentido, hablo, me refiero a esa nostalgia que siento cada vez que escucho música de mis años mozos, o leo algo relacionado con mi infancia o adolescencia que me trae recuerdos divertidos.

Y leo por ejemplo que la serie Dragon Ball fue la más larga del mundo (de anime) con más de 500 capítulos, que el inspector Gadget tuvo una secuela, Gadget y los gagetinis, ya que la serie en sí no tuvo un final cerrado, que el creador de los snorkels fue el mismo que el de los Pitufos, que los dibujos de Calimero fueron una producción japonesa pero que la ambientaron perfectamente en Italia, aunque la segunda serie ya tenía más aire anime, que la serie de los Trotamúsicos se hizo peli que además ganó un Goya en 1989…. Muchas cosas que no sabía de esos dibujos que marcaron mi niñez y que ahora recuerdo y evoco cada vez que veo imágenes o escucho las canciones.

Me vuelvo nostálgico y escucho música de entonces y veo series viejas y sabéis que estoy empezando a hacer en mi casa… Pues decorarla con cosas viejunas, que he recuperado por el trastero, cosas que compro en mercadillos, y veo que se lleva mucho la decoración para casa vintage y realmente me encanta, porque es un estilo chulo y yo lo estoy haciendo con cosas verdaderamente antiguas, es super divertido encontrarte con recuerdos en el trastero y reconvertirlos en elementos para mi casa.

He recuperado un par de latas metálicas antiguas que había por ahí, otra de madera, unos sifones que serían de mi abuelo, una máquina de escribir, los playmobiles de cuando era pequeño, un cinexin, unos coches, más cosas…. y todo ello lo he puesto en un cuarto que tengo sin darle uso y he creado mi pequeño museo retro, para nostálgicos, y es verdad que cuando viene gente a mi casa, si es de mi quinta o más o menos estas generaciones, les encanta ver todo lo que hay y recuerdan, pues yo tenía esto, yo tengo lo otro, a ver si encuentro aquello en el trastero de mi casa… Cuando llegamos a estas edades nos encanta revivir otros tiempos y los hacemos con mucha ilusión.

Y ahora tengo ganas de volver a revolverlo todo y buscar a ver si encuentro alguna consola, porque sé que tenía varias y me encantaría incluirlas en mi colección viejuna ochentera, tengo que mirar bien y también en casa de mis abuelos, pueden dar un toque genial a mi habitación de la nostalgia.

Si yo me casara…

Creo que alguna vez os he contado que me apasiona el tema bodas y eventos. Por lo que llevan detrás de preparación, de organización y de todo. Y encima parece que nos gusta casarnos cada vez más viejos. Curioso, ¿no creéis?

Y es que las últimas bodas a las que he ido han sido a cada cual más elaborada. La decoración, lo primero, todo cuidado al máximo detalle, que si photocall, que si polaroid para hacernos fotos, que si mesa de chucherías, yo me vuelvo loco, me lo paso pipa, luego encima tenemos unos recuerdos muy divertidos de las bodas, unas fotos geniales, pero sí, me fascina todo esto…

Después, los detalles. ¿Dónde han quedado esas cosas inservibles que nos daban antes? Afortunadamente, lejos. Ahora todo son regalos prácticos, divertidos, bastante especiales, bueno, en una boda que estuve hace poco nos regalaron un llavero y fue como OMG. En fin, que podía ser mejor. Uno de los detalles de boda que más me gustan son los solidarios, cuando nos dan el mensajito de que se ha destinado el dinero a una causa humanitaria. Así sí.

Porque a veces, todo, la boda, en general, me parece un derroche innecesario. ¿Acaso no podemos buscar trajes de novio baratos, que nos saquen de la papeleta y podamos usar, que no brillen ni tengan demasiada pomposidad? Yo apuesto por la sencillez y por ahorrar en todo lo que se pueda y más si es en la ropa que podamos aprovechar después.

Yo, si me casara, querría hacer una boda de lo más sencillo. No querría invitar a mucha gente, no, porque la verdad es que a veces veo bodas en las que se invitan a más personas por compromiso que por las ganas de estar con esas personas. Eso me sabe fatal cuando lo veo, por eso, si yo me casara lo haría de forma íntima, con mi familia y algunos amigos especiales. Seguro que otros que se creen que lo son se enfadarían, pero y qué? Es mi boda.

Me gustaría hacerlo en plan campestre, en algún sitio abierto, en la naturaleza, creo que la decoración se podría hacer muy bonita con flores y detalles sencillos y económicos y podría quedar muy elegante. Desde luego, no iba a ser nada ostentoso, pero sé que sería muy bonito.

 

Orange compra Jazztel ¿y ahora qué?

Orange acaba de comprar Jazztel y yo como cliente no sé qué va a pasar con mis tarifas y mis servicios. Para empezar, hoy me va super lenta la conexión a Internet, pues empezamos bien.

He pasado por todas las compañías posibles y ninguna me ha gustado. He sido de Movistar, de Vodafone, de Ono, de Jazztel, ahora mismo para lo que yo necesito tienen las mejores tarifas, y espero que todo siga igual con este cambio.

Por suerte no he tenido ningún problema de algunos que he leído por ahí que tiene la gente a la hora de darse de baja o de tramitar alguna incidencia. He hecho mis altas y mis bajas sin problemas cuando ha llegado el momento, lo único que nunca conseguí era que al irme me hicieran una contraoferta para mantenerme como cliente, conozco gente a las que siempre les iban regalando móviles y descuentos, yo eso nunca lo conseguí, o no fui capaz de tramitarlo bien, o no sé, no tengo madera de negociador.

Ahora como hay que comprar el móvil pues igual me da, ya no regalan nada, pues lo que me interesa es encontrar el mejor combo internet-móvil para que me salga todo más a cuenta y ya está sin andar con compañías diferentes prefiero tenerlo todo unido.

Y ahora pues estoy preguntándome qué pasará con esta compra de Orange a Jazztel porque bueno, si me mantienen todo como está me da igual ser de una compañía o de otra, entiendo que será así y que no habrá ninguna variación pero siempre asustan estos temas porque no sabes por dónde te van a salir.

Demasiada felicidad concentrada

La exposición a la que a veces, voluntariamente, nos sometemos en las redes sociales ronda en ocasiones lo absurdo. Es desmesurado, inapropiado y a veces hasta cansino.

Tengo una pareja en el Facebook que se ha dedicado, durante todas sus vacaciones, a prodigar todo lo que hacían, en cada momento, lo que comían, dónde se bañaban, cuánto se querían. No sólo eso, si no que mantenían su cuenta actualizada como de normal, con noticias, comentarios, en fin, que durante todas sus vacaciones, además de demostrarnos una felicidad inigualable, han sido capaces de leerse su time line, compartir noticias, debatir, opinar. Vaya. Que han estado super relajados y desconectados.

Puedo entender, porque yo también lo he hecho en alguna ocasión, que subas alguna foto de tus vacaciones, contando cómo te va, porque sí, porque nos gusta dar envidia y enseñar a todo el mundo que somos los más felices del mundo.

Pero hay un límite, una delgada línea entre lo que resulta agradable, que te gusta ver, comentar y que sonríes, y lo que es cansino. Porque a veces todo se reduce a un postureo, y sabes que la realidad no es así, que ni hay tanto amor ni tanta felicidad, que el día a día no es ese, que no vives en una permanente nube de algodón rosa y saltas por los arco iris, y menos mal, porque no sería real, porque la vida sí son momentos de máxima felicidad y absoluto amor, pero también son momentos de tristeza, miedo y cobardía. Y por supuesto que deben primar los primeros, ojalá fuera siempre así, pero ya vale de restragarnos por la cara que lo vuestro es lo mejor de este mundo y que los demás vivimos en  la más absoluta penumbra.

Primeras comuniones = ¿bodas?

Me fascina el mundo primera comunión. Y diréis, qué tontería, pues no, ninguna, me fascina, me parece una pasada su evolución, en el sentido de que se ha convertido en un acontecimiento parejo al de una boda, cada vez hay más blog de comuniones en los que se habla exclusivamente de ello.

Quizá porque yo no la hice, porque soy ateo, o porque simplemente me alucina que a un niño que comulga le regalen un crucero “porque es lo que él quería”. Sí sí, así es, verídico totalmente, me lo contaron el otro día y por eso me decidí a escribir sobre ello.

Partamos de la base que no estoy seguro de que a un niño de esas edad le pueda apetecer un crucero y que igual fue más idea de los padres (que lógicamente también van) pero en caso de que sea así, que digo yo que lo será porque si no ya me parece demasiado, ¿si un niño de 9 años le apetece un crucero, se lo regalas? Es más ¿se lo regalas por su primera comunión? Casi prefiero por un cumple o por sacar buenas notas, ya que está claro que se lo vas a regalar.

Pero ¿por qué hay que hacer estos regalos por la primera comunión? Un crucero!! que no he hecho ni quizá haga, pero estoy seguro de que no serían mis padres los que con nueve años me lo regalaran!! Con nueve años me podían regalar una bici, un libro, ¡¡un compás!! soy de otra generación, vale, pero aun así no deja de sorprenderme.

Alucinante lo de los regalos, porque además de este crucero “porque él lo quería” a este niño en cuestión que me contaron también le regalaron (esta vez sería “porque sí”????) un viaje a Eurodisney. Ole ole y ole!!!! No tengo palabras. O sea, un niño porque comulga se va de crucero y a París, va a viajar más con 9 años que yo con 30 y pico. ¿Hasta dónde vamos a llegar?

¿Y qué me decís de las niñas? Que no sé si son las culpables las madres o ellas, pero ya sólo para elegir los peinados para la primera comunión estoy seguro que de que hasta les hacen pruebas como a las novias. La única comunión que tengo cercana y presente es la de mi prima, y no fue tan así pero vaya, fue toodo un acontecimiento en esta familia que tengo y a la que adoro, que no tiene nada que ver, pero vaya, los preparativos fueron largos y eternos. Demasiado para mi cerebro de chorlito que no entiende nada…

Ver series, mi debilidad, mi pasión

Me encanta ver series, engancharme, sentir esos nervios que te dejan al límite del colapso cuando acaba un capítulo… me encantan!

Mis series favoritas han sido Breaking Bad y Dexter. De la primera diré que me costó mucho engancharme al principio, me resultaba lenta, tediosa, un rollo, no había manera… pero no sé, de repente, me empecé a enganchar un montón, y me enganché muchísimo, tanto que no podía dejar de ver capítulos y capítulos y veía un montón de golpe… Es una serie extraña que entiendo que o te encante o no te guste porque no le pillas el truco. También conozco gente que de tanto oír hablar maravillas cuando la fue a ver le decepcionó porque iba con las expectativas muy altas. Suele pasar.

Después está Dexter. Con esta serie sufrí un enganche incluso mayor que con Breaking Bad ya que no podía, literalmente, parar de ver capítulos. Llegaba a casa de trabajar y me ponía a verla, y después de cenar hasta la hora de dormir, fue algo increíble!! Eso sí (OJO QUE OPINO DEL FINAL, SIN SPOILERS, PERO NO QUIERO CONDICIONAR) el final de Breaking Bad me pareció una obra maestra, brutal, buenísimo, el mejor, y sin embargo con el final de Dexter quedé totalmente decepcionado, no me gustó nada, me pareció malo, malísimo, un horror de final, comparado con todo el resto de la serie. Pero esto no quita para que en general me parezcan dos obras de arte las dos. Grandísimas.

También he visto Homeland. (AQUí Sí, SPOILERS, NO LEÁIS!!) La serie en sí me engancha, la primera temporada me pareció brutal, pero la segunda fue perdiendo fuelle… y qué me decís de ese final de temporada? Alguien me lo explica? Se me ha pasado por la cabeza hasta que Brody aparezca vivo en la siguiente y, una de dos, o tiene una super explicación super coherente lo que pasa en el último, o harán la gran cagada… Que igual no, pero si no es que tampoco me resulta interesante el resto de cosas que quedaron por ahí…

The Following también me gusta. He leído comentarios muy negativos sobre todo de la segunda temporada, a mí personalmente me ha gustado, entiendo que haya cosas raras que no tienen mucho sentido, pero la verdad, cosas peores he visto… mucho peores!!

Y luego ya más antiguas pues me encantó Prision Break, Lost, y alguna más que tengo que hacer memoria y que incluso me apetecería volver a ver.

¿Cuáles son vuestras favoritas?

Clac, clac, clac

Siempre llueve. Llueve cuando ha llovido y entonces vuelve a llover. El ruido no cesa en los cristales y me duele la cabeza. Subo el volumen de la música y sigue lloviendo. Pongo la tele pero las gotas siguen cayendo. Nada consigue que pare hasta que, de repente, con el clac clac, clac, de las gotas, todo se calma.

La lluvia tranquiliza todo lo que antes revolvía y sigue revolviendo mi calma. El ruido del agua contra los cristales me sumerge en un profundo sueño, intento calmar mi dolor de cabeza contando las gotas, clac, clac, clac, a un ritmo suave y acompasado.

Llueve. Y siempre lo hace sobre mojado.